En septiembre de 2025, Arturo Sánchez se incorporó a Btech Group para realizar sus prácticas universitarias, con una duración inicial de seis meses. Lo que comenzó como una experiencia formativa acabaría convirtiéndose en el punto de partida de su trayectoria profesional. Tras un exitoso Trabajo de Fin de Máster y su incorporación como ingeniero CAE en febrero de 2026, Arturo está a punto de iniciar un doctorado que dará continuidad a la línea de investigación que comenzó a desarrollar durante su paso por nuestra compañía.
En esta nueva entrega de Personas Btech, la serie del blog en la que conocemos a las personas que forman parte de nuestro equipo, descubrimos cómo la trayectoria de Arturo Sánchez conecta formación académica, ingeniería aplicada e investigación avanzada, y cómo una primera experiencia profesional puede convertirse en el inicio de una especialización técnica con recorrido propio.
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De la ingeniería mecánica a la especialización en cálculo estructural y materiales compuestos
La trayectoria de Arturo parte del grado en Ingeniería Mecánica en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Al finalizar la carrera y con una intuición sobre lo que luego se convertiría en su especialización, se involucró en un proyecto de investigación para desarrollar un prototipo de vehículo industrial eléctrico. “Participé en el diseño de componentes, en los cálculos estructurales para validar su comportamiento mecánico y en la gestión del proceso de fabricación, lo que me dio una visión completa del ciclo de desarrollo de un producto”, comenta Arturo.
Después, se incorporó a un grupo de investigación de la misma universidad centrado en la caracterización de adhesivos hiperelásticos para vehículos industriales. Allí asumió funciones de ingeniero de cálculo y trabajó en la realización y validación de ensayos mediante el método de los elementos finitos (MEF). Esta última experiencia, con este enfoque más analítico, lo llevó a cursar el Máster de la Universitat Politècnica de Catalunya en Ingeniería de la Automoción en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Barcelona (ETSEIB).
“En paralelo, formé parte del departamento de chasis y materiales compuestos del equipo de Formula Student”, cuenta Arturo sobre su paso por la UPC. “Ahí tuve mi primer contacto directo con el diseño, cálculo y fabricación de componentes en fibra de carbono para un vehículo de competición, lo que despertó mi curiosidad por entender mejor el comportamiento de este material”.
En este punto, la intuición inicial dejó paso a una inclinación más definida hacia el cálculo estructural y los materiales compuestos. El máster ofrecía la vía natural para desarrollar ese interés: un Trabajo de Fin de Máster y unas prácticas universitarias obligatorias. Fue entonces cuando su trayectoria se cruzó con la de Btech Group.
Un TFM que conecta simulación avanzada y aplicación industrial
Con ese bagaje formativo y un interés ya definido por los materiales compuestos, Arturo se incorporó a Btech Group como estudiante en prácticas para adquirir experiencia como ingeniero en proyectos de automoción y desarrollar su Trabajo de Fin de Máster. No lo hizo solo: junto a Pierre Daniel (CAE Leader, PhD) y Juan Pedro Roldán (CAE Engineer, PhD), centró su proyecto en la modelización de fibra de carbono mediante modelos numéricos avanzados y ensayos experimentales sobre probetas.
«Durante el TFM entendí lo compleja que es realmente la caracterización de un material compuesto», explica Arturo. Frente a otros materiales que había estudiado anteriormente, la fibra de carbono exige considerar más variables y mecanismos de fallo, lo que incrementa la necesidad de precisión en la simulación.
La investigación le permitió profundizar en una de las principales dificultades de los materiales compuestos: representar con precisión sus distintos modos de fallo. Durante este periodo trabajó con fenómenos de delaminación —separación entre capas del laminado— y con el daño que se produce dentro de la propia capa de fibra de carbono. Para validar los modelos, comparó los resultados numéricos con ensayos experimentales realizados con el apoyo de la ETSEIB.
La UPC valoró el TFM de Arturo con un 10, un resultado que refleja el rigor de su propuesta. El trabajo académico terminó ahí, pero no su recorrido: hoy constituye la base sobre la que seguirá profundizando en su siguiente etapa investigadora, ya que Arturo está a punto de iniciar un doctorado dirigido por Pierre Daniel y desarrollado en colaboración con AMADE, el grupo de investigación en materiales compuestos de la Universitat de Girona, contando también con la colaboración de la Universidad de Chalmers a lo largo del proceso. Parte de la tesis se enmarcará en el proyecto InterComp, que se está desarrollando actualmente entre Btech Group y AMADE, y en el que Chalmers también participa.
Así, su trabajo dará continuidad a una línea de investigación previa de Pierre, centrada en avanzar en métodos eficientes para representar grietas dentro de las capas de fibra de carbono y en analizar cómo este modo de fallo interactúa con otros bajo condiciones de fatiga. «De cara al futuro, esta investigación puede tener un impacto directo en cómo se desarrollan los componentes de fibra de carbono», valora el nuevo doctorando.
El interés de Arturo por los materiales compuestos ha marcado toda su trayectoria y también orienta su investigación hacia una aplicación muy concreta: mejorar la capacidad de la simulación para anticipar el comportamiento de estos materiales. “Contar con modelos numéricos eficientes y precisos permite predecir con exactitud cómo y dónde va a fallar el material, reduciendo así la necesidad de fabricar y ensayar prototipos físicos para validar un diseño”.
Arturo sigue desarrollando ahora esa línea de trabajo en Btech Group, con el objetivo de contribuir a crear simulaciones más eficientes y precisas, tanto de piezas pequeñas de laboratorio como de grandes estructuras, que permitan fabricaciones más seguras no solo en el ámbito de la automoción, sino también en el aeroespacial.
De estudiante en prácticas a CAE Engineer
La evolución de Arturo dentro de Btech Group ha sido progresiva. Entró como estudiante en prácticas, comenzó en el departamento de producto y posteriormente se incorporó al departamento de cálculo para seguir profundizando en fibra de carbono. Desde febrero de 2026 trabaja como CAE Engineer y participa en proyectos en los que aplica la base técnica desarrollada durante su formación y su TFM.
«La transición de prácticas a ingeniero ha sido natural y enriquecedora, tanto a nivel técnico como profesional», resume. Para Arturo, una de las principales diferencias entre la universidad y la experiencia profesional está en aprender a desenvolverse en el día a día: «cómo priorizar, cómo trabajar con otros equipos, cómo tomar decisiones teniendo en cuenta plazos y recursos… Aspectos que en la universidad simplemente no se ven».
El recorrido de Arturo ejemplifica el modelo con el que Btech Group acompaña el talento: ofreciendo a las nuevas generaciones la oportunidad de perfeccionar su conocimiento técnico y seguir desarrollándose dentro de un entorno en el que ingeniería e investigación avanzan en paralelo.