Arrancamos una nueva serie en el blog, Personas Btech, en la que entrevistamos a quienes impulsan la compañía desde dentro: sus trayectorias, aprendizajes y sus formas de entender la ingeniería y el futuro de esta. Para estrenar este espacio conocemos a Laura Sanz, mánager de I+D+i en Btech Group. Su experiencia une la investigación y el desarrollo tecnológico con la aplicación industrial, un enfoque que aplica actualmente en Btech Group, donde desarrolla proyectos de I+D+i.
Hay carreras profesionales que avanzan en línea recta y otras que se construyen a través de diferentes etapas. La de Laura Sanz pertenece al segundo grupo: durante 18 años ha trabajado en investigación fundamental, desarrollo de productos, creación de líneas de negocio y puesta en marcha de empresas tecnológicas, además de participar en la búsqueda de financiación. En 2023 se incorporó a Btech Group como mánager de I+D+i, donde aplica su conocimiento científico a proyectos y aplicaciones industriales. Su objetivo es que la investigación se traduzca en tecnología útil para la industria y contribuya a avanzar hacia un futuro más justo y sostenible.
Este recorrido refleja el tipo de talento que Btech Group busca atraer y potenciar: perfiles capaces de conectar la ciencia básica con la aplicación industrial y convertir el conocimiento en soluciones con impacto.
Tabla de contenidos
Una formación guiada por la curiosidad
Laura estudió Ingeniería Química y fue durante esa etapa cuando Nikola Tesla se convirtió en uno de sus referentes. Sus trabajos sobre corriente alterna, inducción electromagnética y transmisión inalámbrica de señales eléctricas la llevaron a interesarse por estas materias. “Tras licenciarme cursé varios posgrados en electroquímica fundamental y aplicada para, finalmente, doctorarme en Química-Física”, explica. Durante esta etapa también encontró otros referentes entre los profesionales con los que coincidió, que influyeron en sus conocimientos y en su forma de trabajar.
Laura no siguió un plan profesional definido desde el principio: “Nunca he planificado mis decisiones; más bien, he ido aprovechando oportunidades que han ido apareciendo en mi trayectoria, afrontándolas con entusiasmo y dedicación”.
Laura sitúa el aprendizaje en el centro de su evolución profesional: “Considero que lo importante es tener ganas de progresar y ampliar conocimientos”.
Fomentar la presencia femenina desde la formación
Laura reconoce que no ha encontrado impedimentos en su formación académica o desarrollo profesional en un sector con mayor presencia masculina. “He tenido que renunciar a ciertos aspectos de mi vida personal para poder llegar a este punto, pero no considero que el motivo haya sido mi género, sino mi inquietud por el progreso”. Para ella, han sido sus decisiones y su interés por seguir avanzando los que han marcado su carrera.
La presencia de más mujeres en los equipos técnicos, señala, debe empezar en las primeras etapas de formación. Fomentar que las niñas conozcan la ingeniería y sus distintas salidas profesionales desde el colegio puede contribuir a que más mujeres elijan estos estudios y lleguen después al ámbito profesional.
También anima a las jóvenes que se plantean estudiar ingeniería a fijarse en las oportunidades que ofrece la profesión: “La ingeniería ofrece multitud de alternativas para especializarse en distintos campos; lo importante es la actitud y la seguridad en tus propias capacidades”.
I+D+i ante las nuevas necesidades tecnológicas
En cuanto al futuro de la ingeniería, anticipa que el desarrollo de las tecnologías digitales acelerará el descubrimiento de nuevos conceptos y capacidades. Al mismo tiempo, los conflictos internacionales y los efectos del cambio climático están generando la necesidad de desarrollar nuevas tecnologías para reforzar la resiliencia de la sociedad y el medio ambiente.
Pero ese futuro también se construye desde el presente. Como mánager de I+D+i, Laura trabaja para llevar la innovación a resultados concretos para la industria. Para ella, la ingeniería deberá responder a las nuevas necesidades tecnológicas y participar en el desarrollo de tecnologías capaces de afrontarlas. Afrontar estos desafíos requerirá seguir impulsando la innovación y desarrollando soluciones tecnológicas que contribuyan a una sociedad más responsable, ética y equitativa.